I want to wake up...
...in a city that never sleeps...
New York es una pasada.
Puede que mi madre tenga razón, y no tenga una historia milenaria de la que presumir, ni ningún edificio cuyas piedras puedan hablar de las tribulaciones de la Edad Media o la luz del Renacimiento. Y aun así, es una ciudad que vale la pena visitar. Que tiene un alma especial, que tienes que disfrutar paseando por sus calles para entender.
Yo no pensé que me gustaría ni la mitad, la verdad. Pero todo el mundo decía que valía la pena (al menos todo el mundo que ha estado), así que decidí intentar aprovecharlo al máximo. Y creo que lo hicimos, la verdad. Ver Manhattan (pq el resto de distritos no tienen comparación a nivel turístico) en 3 o 4 días no es tarea fácil, pero la verdad es que nos aproximamos bastante. Bueno, y también comimos de vicio, lo reconozco. Llevar una guía especialmente acertada ayudó mucho a escoger.
Nunca pensé, por ejemplo, que pudiera disfrutar de un espectáculo totalmente "estilo Broadway" sin pagar entrada, simplemente cenando en "Stardust dinner", en una esquina cualquiera de la famosa calle de los teatros.
Nunca pensé tampoco que el mero hecho de subir a 86 pisos de altura pudiera impresionarme, pero al fin y al cabo, en esos casos lo que cuenta es la vista, y lo que rodea el observatorio del Empire State es sin duda la mayor colección de torres y luces que existe. Y eso, desde aquel balcón, crea uno de aquellos momentos que te dejan huella para siempre.
Después vino el desierto.
Austin no es, precisamente, la ciudad que nunca duerme. De hecho creo que duerme durante unas 16 horas al día, desde que cierran los bares (escandalosamente pronto) hasta que vuelven a abrir por la tarde (de hecho, también escandalosamente pronto).
Eso sí, lo que es comer, también se come muy bien allí. Impagable e inolvidable la escena del "refill" de pan con mayonesa de ajo. Dos días más allí y nuestro riesgo de infarto se habría situado por las nubes.
Buena comida barata y muchos bares de fiesta. La verdad es que no debe ser un mal sitio para visitar, pero para un árbitro que debe madrugar cada día del fin de semana, y estar en buenas condiciones, no tiene demasiado atractivo. Vale, también hay bares con muchas pantallas gigantes, cada una con un partido distinto de varios deportes (incluido un Sporting - Athletic de esa jornada en Primera División!), y camareras en bikini. Pero de nuevo, solo abren de tarde-noche. Mientras el sol se mantiene alto, el desierto.
...and find i'm a number one
top of the list,
king of the hill...
No ha sido el mejor PT de mi vida (es el cuarto al que asisto). Y no sólo por la ciudad, es cierto. Posiblemente tenga bastante que ver el hecho de suspender un examen para el que llevaba año y medio preparándome, y que había pospuesto hasta estar seguro de estar preparado.
Aparte de MTG, tampoco ayudó al ánimo general el hecho de que dos personas que molan bastante por separado no sean capaces de comportarse como adultos en cuanto se juntan en un radio de un par de kilómetros. Y bueno, ciertas heridas que todavía estoy curando siempre escogen el mejor momento para soltarme uno de sus pinchazos, que ya hace mucho que no son invalidantes, pero no dejan de ser molestos.
Solventado ya el aspecto negativo del viaje, puedo hablar ya de las cosas buenas, que no fueron pocas. In no particular order:
Pude celebrar un ascenso, que aunque no fuera el mío, es tan merecido o más, y me afecta y me alegra de manera cercana.
Pude conocer a un tipo realmente broken con el que hablar un poco de todo: de fútbol, de arbitraje de magic, de novias, de romper un formato o de que Montes tenía razón y la vida puede ser maravillosa. Creo que el hecho de que este RSP ganara un PTQ para Puerto Rico fue uno de los grandes momentos del torneo, así como mi primer motivo para pensar en ir a ese PT, que no me atrae en exceso por localización.
Pude volver a ver a todos esos locos como yo, a los que no les echan atrás los kilómetros cuando se trata de reunirse para hacer algo que nadie entiende que nos guste tanto: arbitrar torneos. Y es que hay gente que también puede ser maravillosa. Riccardo, Hector, Riki, Jason, John, Adam... y todos los demás. Sois la razón para no haber dejado de arbitrar. A pesar de. Igual me vuelvo loco y os veo en Roma.
Pude animar durante las finales a mi ídolo de la infancia, el Dragonmaster que un día le puso una Capa a Rith, y verle ganar su primer PT.
Pude volver a jugar a Magic, y demostrar que los árbitros también ganamos.
Pude conseguir promoción para un torneo benéfico navideño, lo cual espero que suponga una mayor recaudación.
Y claro, pude disfrutar de la ciudad que nunca duerme, de ese Manhattan que hay que patearse para entender.
Haciendo cuentas, no parece que haya sido una semana mal aprovechada. Así que, qué coño. Me temo que seguiré buscándome los días de vacaciones en función de los torneos del año. Y en 2010 la ocasión de volver a Japón para el Mundial es demasiado tentadora.
Un abrazo, y espero que sigáis leyendo esta colección de vagas reflexiones ocasionales. Al fin y al cabo, siempre prometo actualizar más ;)
Así que si dejáis comentarios y veo que alguien sigue pasándose por aquí, seguramente ponga alguna foto de Nueva York en cuanto las pase al PC. Venga, va, que sabéis que me hacen ilusión los comentarios :P
New York es una pasada.
Puede que mi madre tenga razón, y no tenga una historia milenaria de la que presumir, ni ningún edificio cuyas piedras puedan hablar de las tribulaciones de la Edad Media o la luz del Renacimiento. Y aun así, es una ciudad que vale la pena visitar. Que tiene un alma especial, que tienes que disfrutar paseando por sus calles para entender.
Yo no pensé que me gustaría ni la mitad, la verdad. Pero todo el mundo decía que valía la pena (al menos todo el mundo que ha estado), así que decidí intentar aprovecharlo al máximo. Y creo que lo hicimos, la verdad. Ver Manhattan (pq el resto de distritos no tienen comparación a nivel turístico) en 3 o 4 días no es tarea fácil, pero la verdad es que nos aproximamos bastante. Bueno, y también comimos de vicio, lo reconozco. Llevar una guía especialmente acertada ayudó mucho a escoger.
Nunca pensé, por ejemplo, que pudiera disfrutar de un espectáculo totalmente "estilo Broadway" sin pagar entrada, simplemente cenando en "Stardust dinner", en una esquina cualquiera de la famosa calle de los teatros.
Nunca pensé tampoco que el mero hecho de subir a 86 pisos de altura pudiera impresionarme, pero al fin y al cabo, en esos casos lo que cuenta es la vista, y lo que rodea el observatorio del Empire State es sin duda la mayor colección de torres y luces que existe. Y eso, desde aquel balcón, crea uno de aquellos momentos que te dejan huella para siempre.
Después vino el desierto.
Austin no es, precisamente, la ciudad que nunca duerme. De hecho creo que duerme durante unas 16 horas al día, desde que cierran los bares (escandalosamente pronto) hasta que vuelven a abrir por la tarde (de hecho, también escandalosamente pronto).
Eso sí, lo que es comer, también se come muy bien allí. Impagable e inolvidable la escena del "refill" de pan con mayonesa de ajo. Dos días más allí y nuestro riesgo de infarto se habría situado por las nubes.
Buena comida barata y muchos bares de fiesta. La verdad es que no debe ser un mal sitio para visitar, pero para un árbitro que debe madrugar cada día del fin de semana, y estar en buenas condiciones, no tiene demasiado atractivo. Vale, también hay bares con muchas pantallas gigantes, cada una con un partido distinto de varios deportes (incluido un Sporting - Athletic de esa jornada en Primera División!), y camareras en bikini. Pero de nuevo, solo abren de tarde-noche. Mientras el sol se mantiene alto, el desierto.
...and find i'm a number one
top of the list,
king of the hill...
No ha sido el mejor PT de mi vida (es el cuarto al que asisto). Y no sólo por la ciudad, es cierto. Posiblemente tenga bastante que ver el hecho de suspender un examen para el que llevaba año y medio preparándome, y que había pospuesto hasta estar seguro de estar preparado.
Aparte de MTG, tampoco ayudó al ánimo general el hecho de que dos personas que molan bastante por separado no sean capaces de comportarse como adultos en cuanto se juntan en un radio de un par de kilómetros. Y bueno, ciertas heridas que todavía estoy curando siempre escogen el mejor momento para soltarme uno de sus pinchazos, que ya hace mucho que no son invalidantes, pero no dejan de ser molestos.
Solventado ya el aspecto negativo del viaje, puedo hablar ya de las cosas buenas, que no fueron pocas. In no particular order:
Pude celebrar un ascenso, que aunque no fuera el mío, es tan merecido o más, y me afecta y me alegra de manera cercana.
Pude conocer a un tipo realmente broken con el que hablar un poco de todo: de fútbol, de arbitraje de magic, de novias, de romper un formato o de que Montes tenía razón y la vida puede ser maravillosa. Creo que el hecho de que este RSP ganara un PTQ para Puerto Rico fue uno de los grandes momentos del torneo, así como mi primer motivo para pensar en ir a ese PT, que no me atrae en exceso por localización.
Pude volver a ver a todos esos locos como yo, a los que no les echan atrás los kilómetros cuando se trata de reunirse para hacer algo que nadie entiende que nos guste tanto: arbitrar torneos. Y es que hay gente que también puede ser maravillosa. Riccardo, Hector, Riki, Jason, John, Adam... y todos los demás. Sois la razón para no haber dejado de arbitrar. A pesar de. Igual me vuelvo loco y os veo en Roma.
Pude animar durante las finales a mi ídolo de la infancia, el Dragonmaster que un día le puso una Capa a Rith, y verle ganar su primer PT.
Pude volver a jugar a Magic, y demostrar que los árbitros también ganamos.
Pude conseguir promoción para un torneo benéfico navideño, lo cual espero que suponga una mayor recaudación.
Y claro, pude disfrutar de la ciudad que nunca duerme, de ese Manhattan que hay que patearse para entender.
Haciendo cuentas, no parece que haya sido una semana mal aprovechada. Así que, qué coño. Me temo que seguiré buscándome los días de vacaciones en función de los torneos del año. Y en 2010 la ocasión de volver a Japón para el Mundial es demasiado tentadora.
Un abrazo, y espero que sigáis leyendo esta colección de vagas reflexiones ocasionales. Al fin y al cabo, siempre prometo actualizar más ;)
Así que si dejáis comentarios y veo que alguien sigue pasándose por aquí, seguramente ponga alguna foto de Nueva York en cuanto las pase al PC. Venga, va, que sabéis que me hacen ilusión los comentarios :P
2 Comments:
Pasarse , alguno se pasa.
xD No podía ser otro que Munyequito xD
Vaya, si que hay cosas que te quedaron por explicarme... No nombraste nada de tias en bikini... Ni de conversas de novias... ni de muchas otras cosas, pero esas me hace ilusión que me las cuentes, aunque no me conciernen :P
Así que parece que tendrás que colgar las fotos :P
Toki
Publicar un comentario
<< Home