jueves, mayo 14, 2009

So wash me...

...until I'm clean...
(...)
So tear me open and pour me out
There's things inside that scream and shout
And the pain still hates me
So hold me until it sleeps...


Esta mañana volvía de un extraño encuentro y empezaba a llover. Me salió del alma un gesto tan sencillo como quitarme las gafas. Por una parte, eso transforma a la lluvia de enemigo molesto en manto cómplice. Por otra, el eliminar gran cantidad de estímulos visuales hace que cada gota, cada fragmento del agua que cae sobre ti, sea una parte de un todo, de una sensación peculiar pero reconfortante.

God is in the rain.



Ese momento me ha hecho rememorar el encuentro con ese extraño secundario de mi vida que siempre está ahí en el momento preciso. Ayer se volvió a demostrar: no pudimos quedar antes, y tengo claro que tiene que ver con poder contarle lo que había pasado hasta ayer.

Escuchó y habló sabiamente, como siempre, y me hizo llegar a la raiz del problema, como siempre. O, mejor dicho: de EL problema. O sea, de las relaciones como solución o cura a las heridas/minusvalías emocionales.

Dicho así, suena fácil de cojones. Hay que estar bien contigo mismo y entonces intentar tener una relación minimamente sana con alguien. Mientras tanto, no funcionará. Lo que ya parece jodidamente difícil es estarlo. Al menos para la gente que piensa demasiado. Porque sí, yo he evolucionado como persona estos años. Pero también es cierto que ella ha sido no sólo el motor de mi cambio y el apoyo necesario. A veces, también ha sido mi muleta, mis gafas, mi bastón. Y así hemos acabado. Y sí, algo tiene que ver con esto.

...I'll tear me open make you gone
No more can you hurt anyone
And the fear still shakes me
So hold me, until it sleeps...

No sé si es algo que vaya a conseguir, pero es algo que debo intentar. Y no hablo de las heridas de las últimas semanas. Ni las de los últimos años. Hablo de esas cicatrices invalidantes que el otro día desnudaba en una conversación. Las de la infancia, las del colegio, las de la primera ruptura... todo.

Si esto cambia (o cuando cambie), no sé en qué punto estará mi vida, ni si quedará alguien que quiera algo conmigo. Sí creo (quiero creer) que esos pocos buenos amigos seguirán ahí alrededor. Supongo que no puedo pedir más. Como decíamos ayer, somos privilegiados a muchos niveles. Muy especial debería ser una persona para que, una vez llegado a ese punto, me parezca interesante tener una relación con ella. Pero al menos sé que existe una. Quién sabe.



Supongo que, a estas alturas, no estoy demasiado capacitado para analizarme a mi, así que a los demás, te puedes imaginar. Sin embargo, sí creo que por una vez deberías pensar en lo que te gusta para los demás y aplicártelo. Te guste o no, las muestres o no, tu también tienes cicatrices. De algunas debo acusarme, es cierto, y de otras no. Pero tampoco puedo ser la muleta para que camines con ellas. Ni yo, ni nadie. No es cuestión de que te cure yo o lo haga otro. Es cuestión de que intentes superar esas "minusvalías" emocionales, sin altos muros, sin desconfianzas eternas, y sin depender de nadie. Es difícil (a mi me lo vas a contar), pero supongo que es el camino.

...So wash me
'till I'm clean...

Y ese camino, estoy seguro, es el que lleva a nuestra próxima encrucijada. A ese que será nuestro momento. En que, como dice la canción, estemos limpios, y todo eso de nuestro interior duerma. Así que digo yo que valdrá la pena y... qué coño. Nos lo merecemos.

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4 Comments:

Anonymous MiguelON said...

La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Proverbio árabe


Si amas, perdona; si no amas, olvida

Vicki Baum
Escritora

5/15/2009 12:19 a. m.  
Blogger Neri said...

Te ha dado por los proverbios, eh, Miguelón xD?

Cúrate. Te seguiré de cerca. Pero deja los análisis para tus pacientes, porque contra más cercano peor se diagnostica ;)

Yo tengo mis cicatrices, pero hace mucho que se de donde vienen y que son cicatrices que hace mucho que voy cerrando y que sé como cerrarlas. Con el tiempo he aprendido, porque me ocupé de sacarle provecho a todos mis errores, incluidos los que he tenido contigo. Aunque tarde y a trompicones, pero lo he hecho. Siempre hay algo bueno en lo malo, y sabes que me ocupo de sacarlo en todo.

Soy una géminis por todo lo alto, construyo muros con laderas por detrás. Desconfío de todo el mundo y sin embargo de inicio entrego toda mi confianza. Dependo siendo independiente.

Sólo me queda limpiarme de mierda que decidí tragar para verte bien. Es en lo único que he dependido de ti. Verte bien. Verte feliz. Verte contento. Y eso, o lo limpias tú o lo limpia otro, pero yo no puedo quitarlo porque no depende de mí. Sí que depende de mí escojer quién podrá hacerlo y no dejarle echar más mierda.

No hay más ciego que el que no quiere ver ni más sordo que el que no quiere oir.

Cúrate y recuerda todas nuestras discusiones. Encontraras muchas cosas que nunca quisiste oir.

Tal vez, a la vuelta, esté. O no. Lanzo una habilidad a la pila que hace que la respuesta sea aleatoria y no determinada. Si tardas mucho, algún día tiraré un instant que la resuelva, para poder jugar yo un sorcery. Lo que no haré será esperar n tiempo.

Seguiré estando. Para lo que necesites, lo sabes. Me tienes aquí cuando y donde sea. Pero tienes que curarte tú.

Besitos dulces.

Neri

5/15/2009 4:28 a. m.  
Anonymous Dani said...

"Hay que estar bien contigo mismo y entonces intentar tener una relación minimamente sana con alguien. Mientras tanto, no funcionará. Lo que ya parece jodidamente difícil es estarlo. Al menos para la gente que piensa demasiado"

acabas de resumir toda mi puta vida tio xD.

aqui stamos ;)

5/15/2009 8:25 p. m.  
Blogger Neri said...

Limpia que te limpiarás... Sólo puedes limpiar intentando ser feliz e intentando hacer feliz a tu alrededor, al que te queda, al que tienes y quieres tener. Demuéstrate a ti mismo que puedes y verás como todo será más fácil.

No puedes limpiarte pensando en la encrucijada. A la encrucijada se llega, y encontrarás su caminito de baldosas doradas cuando estes limpio. Porque puede que estés en él, pero mientras te limpies a ti, limpiarás el camino, y así lo verás. No pienses en ella, si tiene que llegar, llegará, si no, pues será otra encrucijada que no esperabas y que puede que te reporte más felicidad. El futuro nunca puedes adivinarlo. El presente lo tienes aquí.

Y aquí, sigo estando, mal que te pese, aunque no quieras. Para lo que te haga falta. Te lo he dicho siempre. De una forma o de otra.

Just call me.

5/22/2009 1:48 a. m.  

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