sábado, mayo 29, 2010

Jurando no salir con vida...

...sellando todas las salidas,
buscando en un mar de ginebra
una playa en la que encallar...



Las relaciones humanas siempre se me han dado regular. Tengo algunos amigos desde hace muchos años, pero no tengo muy claro hasta que punto eso es mérito mío. Por una parte supongo que algo les debe aportar el contacto conmigo, pero por otro, tengo claro que si no fueran tan geniales como son, hace ya mucho tiempo que me habrían mandado a tomar vientos.

Lo de las parejas es otra cosa. Con todo el mundo con el que he compartido un trozo de mi vida he acabado mal. Pero quiero decir, realmente mal, de no hablarnos. Bueno, casi siempre, de no hablarme. Una vez fui yo quien necesitó alejarse para sanar. Pero incluso así, cuando mucho tiempo después intenté retomar cierto contacto cordial, fui amablemente rechazado. Cosa que, por cierto, me entristece.

Y es que en realidad, a mí siempre me han apenado un poco estas situaciones. Ante las rupturas, la gente solemos volvernos bastante gilipollas (yo el primero). Pero aún así, esas escaladas que acaban en dos vidas completamente desgajadas después de haber sido una, me provocan una melancolía espesa, como de melaza.

De esto, de los desencuentros pasados, ya hablé hace unos meses, cuando me veía adentrándome en algo nuevo. Y a pesar del velo en la mirada, era consciente de las posibilidades: "Quizá venga el tiempo a estropearlo. Quizá llegue el punto en que no nos soportemos, en que deba incluirte en la lista de ex-relaciones que prefirieron tenerme fuera de su vida. Pero incluso si así fuera, sería diferente."

No sé si fue el tiempo o fuimos nosotros. Es como lo de los cuadros: mejor no pensar en ello si no quieres volverte loco. Lo que sí que tengo claro es que sigo pensando que es diferente. Aún así, ahí están: la distancia, la incomprensión, el hielo en la mirada. De nuevo, me pone melancólico. Intento actuar lo mejor posible, mostrarme tal y como soy, alguien que vale la pena conocer. Aunque supongo que no siempre lo consigo.

El caso es que sellamos todas las salidas, pero siempre se pueden abrir ventanas. Eso sí, me temo que para eso habrá que esperar que pase el invierno que, por mucho sol que haga, tiene intención de cubrirnos una temporada. Pero lo que tengo claro es que no voy a pasarlo cultivando odio. No creo que lo merezcamos.

A pesar de.

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4 Comments:

Blogger Neri said...

Probablemente fue una mezcla de los dos, del tiempo y de nosotros. Algo pequeñito, pero creciente. Me gustaría saber en que lo ves diferente.

No creo que seas alguien que no valga la pena conocer, pero quizá ahí hay una parte (no toda, por supuesto) del problema: ser como eres. La distancia, la incomprensión?, el hielo en la mirada, son consecuencia de todos nuestros actos pasados, tuyos y míos. Eso trataba de explicarte el otro día, no era una amenaza, sino algo que me enseñaste hace mucho: todo acto tiene su consecuencia. Para bien. Y aunque nos joda, para mal.

No logro entender tu último párrafo. Probablemente será porque no lo comparta, pero el día que te apetezca, me gustaría que me lo explicaras.

Porque "a pesar de", me siguen valiendo más los actos que articular con palabras, que se las lleva el viento.

Un beso, y te deseo lo mejor. Siempre lo he hecho y eso no cambia.

6/02/2010 2:55 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Ayer cuando lo leí me pareció muy triste...con esto de que cada acto tiene su consecuencia, una piensa a veces "demasiadas cosas le he hecho ya en comparación a lo larga que es la vida, el vaso de consecuencias se ha llenado y se ha desbordado..." pero hoy me parece más agridulce. Al menos detrás de esas miradas de hielo o ese distanciamiento, queda el recuerdo. Yo siempre me pregunto si las personas que se distancian de mí, siguen pensando en mí alguna vez, o se olvidan completamente. Supongo que no, que no se olvidan las cosas tan fácilmente. Supongo que por muy lejos que acabes estando de alguien, los buenos momentos que has compartido, permanecen siempre, o eso prefiero pensar ^^

K.

6/03/2010 11:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Si es que tienes unos amigos muy conformistas......y to'faltos!

6/08/2010 8:28 p. m.  
Blogger Neri said...

Prendiste fuego a la pradera, y ahí cuesta mucho esfuerzo que haga volver a surgir la vegetación.

Se pilla antes a un mentiroso que aun cojo, y tu y yo, tenemos una conversacion pendiente "de las serias de verdad", tienes muchas cosas que explicarme, así que vesme haciendo un hueco.

Porque ahora sé que no fue ni el tiempo ni nosotros, fuiste tu. Yo tuve mis errores, pero tú, victimita, pusiste la dinamita

11/10/2010 2:04 a. m.  

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