martes, enero 11, 2011

Cosas que aprendí en Japón

- Que Dios, como dijimos antes, puede ser un tío directo, sincero, sin pelos en la lengua... y que le guste la gente que no se anda con rodeos, mientras mantenga las formas. Y que, una vez ha pasado todo... ¡le gusta DisneyWorld!

- Que por tremendos que puedan parecer tus compañeros de viaje, una actitud positiva respecto a ellos puede hacer que todos disfrutéis del trayecto más de lo que esperas. Es más, posiblemente puedas aprender una o dos cosas de ellos.



- Que en una cultura avanzada, es posible que 3 millones de personas pasen por una estación cada día sin prácticamente rozarse. Que es posible que las aceras sean lugares libres de humo de tabaco, y pasearse por cualquier calle, a cualquier hora, sin miedo a que te asalten o roben.

- Que el 99% de la gente opina que me queda mejor el "nuevo" corte de pelo.

- Que, por muchos errores que cometas, hay gente que va a seguir confiando en ti. Incluso aunque no les hayas dado verdaderos motivos para hacerlo. Me resisto a llamar "amiga" a alguien que vive a miles de kilómetros y veo dos o tres veces al año, pero ¿cómo llamaríais vosotros a alguien que actúa así?

- Que es más fácil buscar la iluminación si te lo montas bien. Un templo no es un templo, son muchos pequeños edificios de madera, con su jardin alrededor, su pequeño río, su huerto... resulta complicado recordar el estrés de tu día a día en un sitio así. Y los hay a cada dos pasos!



- Que Joel mola. Era algo que se podía intuir previamente, pero ciertas actitudes pasadas y presentes condicionan ligeramente mi visión. No obstante, poder hablar sobre la condición del ser humano, y cuáles deberían ser los objetivos vitales de alguien que pretenda ser más feliz, mejor persona, o ambos, no entraba en mis planes para el viaje. Por lo visto no sólo es inteligente, también piensa, al menos en ocasiones. Agradable sorpresa.


- Que la cultura avanzada de la que hablaba antes, nos ha dejado grandes perlas de sabiduría en muy pocas palabras.





- Que, con el enfoque adecuado, puedes bailar una canción que diga "I hate everybody else!" con una sonrisa en los labios. Todo es una cuestión de actitud. Como decíamos más abajo. Por eso los rituales de año nuevo, funcionan. ¡O eso espero!

Próxima parada: París :)

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3 Comments:

Anonymous Carolina said...

Es muy positivo lo que has escrito espero que sigas así en cuanto a lo de Japón tiene una pinta estupenda lo de la naturaleza es muy zen y bueno si haces el ritual pues me cuentas si funciona bueno que como me dice que la contraseña es incorrecta
pues soy yo

1/12/2011 1:30 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Carolina, trátame bien...(me refiero a la mixta). La foto de la Kitty me ha enamorado.

Verdades sobradamente empíricas que no he aprendido en Japón:

- Algunos cluster B idealizan y luego devalúan, ten cuidado si crees que alguien es un Ser divino!

- Lo que has escrito no tiene relación con lo que me dijiste en el sofá, me compraste con esos calcetines claramente.

- A veces pareces un puto psicólogo.

- Yo formo parte del 1% restante, el pelo que tenías hace 1 año daba un montón de envidia.

- El amor incondicional es un factor mantenedor de errores propios, pero todo el mundo lo necesita.

- No puedes hablar de estrés y a la vez tardar 30 min. en ponerte la chaqueta y salir del trabajo.

- Tú no envuelves los regalos, excepto el de hoy.

- París mola pero es mejor en las pelis.

- Yo tampoco sé por qué te hago este tipo de comentarios.


K

1/12/2011 3:31 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo he intentado. Lo juro. Juro que lo intenté con todas mis fuerzas...



SUB



Lo siento....

1/15/2011 8:18 p. m.  

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