martes, noviembre 23, 2010

And admit that the waters...

...around you have grown,
and accept it that soon
you'll be drenched to the bone.
(...)Then you better start swimmin'
Or you'll sink like a stone
For the times they are a-changin'.

Suficiente.
Incluso demasiado.
Me refiero, claro, al tiempo con esto cerrado. Y conmigo compadeciéndome.

Cuatro de las personas más importantes de mis últimos tiempos han desaparecido de mi vida. En diferentes circunstancias y condiciones, pero ya no están. Lo cual, imaginaréis, no es precisamente plato de gusto. Podría decirse que es una mierda, de hecho.

Pero el caso es que, por las razones que sean, ahora son pasado. Y engancharse en lo que cada uno hizo mal, el daño que me hicieron, o la actitud actual de estas personas ante su propia vida, no me va a aportar nada.

La única actitud que es importante ahora mismo es la mía. Y en ello estoy, porque claro, cuesta. Un montón. Pero al menos tengo algo decidido, y es lo que debo extraer de todo esto: ni rencor ni arrepentimiento, sólo la oportunidad de aprender de lo que he vivido. O, como cantaba Dylan al principio de la entrada, aceptar la inundación y empezar a nadar.

Así que nada de niñerías. Nada de girar la cara o negar el saludo, nada de cerrar este trozo de mí solo por quien lo visite o lo comente. Es curioso como algo que puede parecer tan trivial como un blog puede hacerse importante en la vida de alguien. Incluso uno con un número de lectores tan reducido (y eso que algunas veces, y aunque no comente, nos visita une alguna cotilla sureña, y se agradece ;)). Tener esto cerrado era una manera más de apartarme del mundo, y fue bien, pero tuvo su tiempo. Ahora tanto el blog como mi vida reabren.

Otra de las lecturas positivas que es casi obligado hacer es la de los pilares. Podría decirse que la gente que ha desaparecido eran o habían sido pilares de mi vida. Dos de ellas eran de los más importantes que tenía. Y aun así, sigo en pie. Se cayeron mis alas y yo no me rendí. Pero eso es, en gran parte, porque soy un tipo con suerte. Después de la pérdida, me hacen falta los dedos de toda una mano para contar los amigos, amigos de verdad, que han estado ahí haciendo de apoyo, de espejo, de hombro... de amigos. Gracias. No me apetece mucho mencionar nombres, porque sois quienes sois, pero hace tanto que digo "no sé que hubiera sido de mi vida sin Miguel" que parece que está empeñado en seguir demostrándolo. Te mereces lo mejor, pero de momento tendrás que conformarte conmigo como amigo.

Y al hilo de eso, y retomando lo de las enseñanzas... "Insanity is doing the same thing over and over again and expecting different results". Así que no me centraré únicamente en cambiar yo. Por ahí ya he pasado, ha ido bien, pero hace falta más. Hay que cambiar también las cosas, probar unas nuevas. Ya os iré contando, pero realmente tengo ganas.


Quizá por eso...

(siempre serás el más grande, tito)

...vuelvo.

"¿Has visto? Dicen que ha llegado el nuevo pianista."
"Dicen que es el más grande"

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11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sonrío. Sin más.

Un beso, maldito.

11/23/2010 11:15 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola, soy una lectora muy anónima que nunca comenta pero que cree que la ocasión lo merece.

Ahora que me hice una experta en esto de los consejos te diré que nunca dejes de hacer algo que te gusta y que no hace daño a nadie que te importe por lo que te puedan decir o comentar otras personas. Vamos que si te apetece tener un blog para desahogarte y contar lo que te de la real gana, no lo cierres sólo porque te digan cosas hirientes o que no quieres leer. Es tu blog, y como tal puedes incluso quitar los comentarios y a tomarporculo.

Quien tenga algo que decirte que te llame, que te mande un mail o que te silbe en plan modo-laGomera-on, pero recuerda que aunque tu vida y tus relaciones sociales sean un caos y no seas capaz de tomar el control de según qué cosas... tu blog es uno de los pocos sitios donde siempre serás Dios.

11/24/2010 1:04 a. m.  
Blogger Omar said...

Querida anónima número 2:

No sé muy bien quién eres. Por eso siempre digo lo de darme alguna pista XD

En cuanto a tu comentario, tienes toda la razón en que el blog es mío y puedo hacer con él lo que quiera. El tema es que "lo que quiero" es un concepto más importante de lo que parece. Hay que saber lo que se quiere.

Y, creo, lo que se quiere tiene que ser coherente con lo que se intenta ser. Por eso, para mí un blog en que borras comentarios o incluso quitas la opción de ponerlo, no es un blog, es un ejercicio de onanismo mental. Para mí este espacio siempre ha sido de compartir con mis seres de confianza las experiencias vitales que iban sucediendo. Esto no ha cambiado, aunque las personas y las relaciones sí lo hayan hecho.

Por tanto, cuando no me veía preparado para asumir ciertos comentarios, preferí mantenerme al margen del blog (incluso en esa entrada no permití comentarios porque no podía soportar un ataque más). Ahora la cosa ha cambiado, y vuelvo con más fuerza que nunca.

Gracias por leerme, espero que sigáis haciéndolo! :)

11/25/2010 7:12 p. m.  
Anonymous N. said...

Doc, espero que la "cotilla sureña" sea yo, me define bastante bien. Aunque puede que seamos dos.
<.<
>.>
Lo dudo, todo el mundo sabe que los andaluces no sabemos leer. Una pase, dos sería inverosímil.

Leo sin comentar porque... bueno, ponte en mi lugar, no te conozco tan bien y menos a tu entorno. Comprenderás que me resulte un poco confuso a veces lo que leo (y más aun algunos comentarios cargados de no-resentimiento).

Peeeeero me alegra que levantes cabeza y dejes la autocompasión de lado. Ando trabajando en lo mismo.

11/25/2010 8:41 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Vaya, pensé que con eso de "experta dando consejos" quedaba claro quien soy :P

Porcier, con lo de quitar los comentarios sólo me refería a que no tienes por qué tragarte comentarios malintencionados que no te aportan más que disgustos, y menos en tu propia "casa". Es como si en la vida real (lejos de la 2.0) tuvieses que soportar día a día los insultos y la mala leche de gente que te cae mal... Pues no, a esa gente la alejas de tu vida, borras su número, no vuelves a quedar con ellos.
Haz lo mismo en tu blog, que todos tenemos derecho a vivir en paz y a nuestro aire.

11/25/2010 8:42 p. m.  
Blogger Omar said...

Joder, como me hacéis reir.
Las dos.
Sois la caña, cotillas sureñas que sabéis leer y hasta coincidís en la hora dejando comentarios :P

La "clara"... sorry por no identificarte por lo de los consejos, y gracias por la otra pista, eres muy sutil, me he estado un rato riendo solo delante del pc xD Y te reconozco cierta parte de razón. Ya veré como evoluciona la cosa a partir de ahora y si tomo alguna otra medida.

11/25/2010 8:47 p. m.  
Anonymous N. said...

Cagontó... ya no soy única.
En fin, será el clima del sur, que nos hace pensar igual. Pero estoy de acuerdo con esa chica en lo de que es tu casa y... a la mierda con todo. Así, resumido.
^^

11/25/2010 9:04 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No es una cuestión de suerte, sino de esfuerzo.

No sé de dónde sacas la energía.

"Para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós".

K.

11/25/2010 9:48 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

PD. Saber lo que se quiere es difícil, teniendo en cuenta que somos organismos vivos y cambiantes.

PD2. Perdón por escribirte, pero no voy a decir que no lo haré si me lo pides porque no es creíble. Delete...

11/25/2010 9:55 p. m.  
Blogger Omar said...

Puede que tengas razón, K. Si no creemos en las coincidencias, será que algo habré hecho bien para poder contar con tanta gente, así como tantas cosas hice mal para haberme metido en estos últimos dos meses.

La energía la lleva cada uno dentro. Es cuestión de hacerla despertar. Para ello, a veces también ayuda la gente de alrededor. Yo creo en la tuya. Como escribió una vez quien luego nos dio el libro... "El destino no es una cadena, sino un vuelo, y bastaría con que tuvieras ganas de vivir verdaderamente para hacerlo".

Así que no te bajes de tu vida. Haz el esfuerzo. Busca. Sí, requiere un esfuerzo. Pero vale la pena. Además de las recompensas de verdad, saber lo que quieres hará todo más fácil conmigo ;)

11/25/2010 10:01 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hasta has contestado.Lo de que vale la pena es una opinión con la que discrepo, como ya sabes.
Puedes ser sensible a la recompensa, cansarte de ella rápidamente y tener que hacer nuevos esfuerzos. Demasiado cansado, too much candy, etc.
Los psicólogos le llaman "pérdida de valor de los reforzadores ambientales". Nos pasa a todos, pero especialmente a los niños y a los depresivos. Yo me incluyo en el primer grupo xD
Bon viatge

11/25/2010 11:27 p. m.  

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