God came to me...
…and he said
“I know what you need”.
God came to me, and he said
“You just follow me”...

Así que, diez mil kilómetros después, me reuní con Dios.
Y a Dios, como tres años antes, yo seguía gustándole. No le parecí “peligroso”. Reconoció méritos, incluso indicó que, en su opinión, había sufrido injusticias. Y la opinión de Dios... bueno, podría decirse que tiene cierto peso.
Por suerte para todos, también hubo tiempo para la autocrítica. Sin excusas: una vez aceptadas las injusticias, no era cuestión de echarles la culpa de mi propio comportamiento. El respeto se gana, y el primero a ganar es el propio. Y no puedes respetarte a ti mismo si no te responsabilizas de las cosas que haces mal. (...do you know now why?...) Ese es uno de los motivos para respetar a (este) Dios: que es el primero en aceptar sus errores, limitaciones y problemas. Con un Dios a quien le gustan las críticas, todo es más fácil. Sólo hay que aprender a hacerlo mejor. Ichi-go, ichi-e. Ya lo explicamos hace tiempo.
Los que me conocéis / leéis desde hace un tiempo sabéis que no creo en las casualidades. Y, de nuevo, las cosas ocurren en el momento que deben ocurrir. Cuando Dios y algunos cristianos que le rodean (ciao!) me hablan de mantener alejada a la gente que no vale la pena, yo llevo unas semanas en ese proceso, aunque sea por otro lado (sólo hay que transportarlo). Cuando me hablan de madurez o de perdón, yo hace días que he llegado a conclusiones sobre perdonarse a uno mismo.
...everybody say you deserve what you get,
but no! i didn't mean any hurt...
Todavía no puedo decir si los dos últimos meses han servido para afrontar una reunión que se preveía difícil como una charla amistosa; o si ha sido esta reunión, y el proceso asociado, el que me ayudará a afrontar mejor los cabos sueltos que quedan en mi vida: eso sólo lo sabe el tiempo. Pero lo que parece difícil es achacar todo esto a la casualidad.
Como el hecho de que, pensando en este post, haya vuelto a escuchar Dover.
Y que sigan poniéndome de tan buen humor.
“I know what you need”.
God came to me, and he said
“You just follow me”...
Así que, diez mil kilómetros después, me reuní con Dios.
Y a Dios, como tres años antes, yo seguía gustándole. No le parecí “peligroso”. Reconoció méritos, incluso indicó que, en su opinión, había sufrido injusticias. Y la opinión de Dios... bueno, podría decirse que tiene cierto peso.
Por suerte para todos, también hubo tiempo para la autocrítica. Sin excusas: una vez aceptadas las injusticias, no era cuestión de echarles la culpa de mi propio comportamiento. El respeto se gana, y el primero a ganar es el propio. Y no puedes respetarte a ti mismo si no te responsabilizas de las cosas que haces mal. (...do you know now why?...) Ese es uno de los motivos para respetar a (este) Dios: que es el primero en aceptar sus errores, limitaciones y problemas. Con un Dios a quien le gustan las críticas, todo es más fácil. Sólo hay que aprender a hacerlo mejor. Ichi-go, ichi-e. Ya lo explicamos hace tiempo.
Los que me conocéis / leéis desde hace un tiempo sabéis que no creo en las casualidades. Y, de nuevo, las cosas ocurren en el momento que deben ocurrir. Cuando Dios y algunos cristianos que le rodean (ciao!) me hablan de mantener alejada a la gente que no vale la pena, yo llevo unas semanas en ese proceso, aunque sea por otro lado (sólo hay que transportarlo). Cuando me hablan de madurez o de perdón, yo hace días que he llegado a conclusiones sobre perdonarse a uno mismo.
...everybody say you deserve what you get,
but no! i didn't mean any hurt...
Todavía no puedo decir si los dos últimos meses han servido para afrontar una reunión que se preveía difícil como una charla amistosa; o si ha sido esta reunión, y el proceso asociado, el que me ayudará a afrontar mejor los cabos sueltos que quedan en mi vida: eso sólo lo sabe el tiempo. Pero lo que parece difícil es achacar todo esto a la casualidad.
Como el hecho de que, pensando en este post, haya vuelto a escuchar Dover.
Y que sigan poniéndome de tan buen humor.
2 Comments:
Pues definitivamente lo del pelo... Si te lo alisas, con un poco de suerte, te parecerás a Uma Thurman en Pulp Fiction xD
You will burn in hell, tell us if you're scared...
K.
PD. Me alegro de que las CDM te hayan salido bien, tal y com dictaba el sentido común.
Obv que esta foto merece estar en el FB y etiquetar a unos cuantos.....jejeje
Fdo: ARS (Anónimo revanchista salsero)
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